jueves, 11 de diciembre de 2014

ESPIGADOR@S DE LA CULTURA VISUAL

Las posiciones que se exponen en este libro sobre la cultura visual son las siguientes:


  • La perspectiva proselitista.

Lo que pretende transmitir el autor mediante esta perspectiva es que los alumnos reciben una gran cantidad de influencias tanto de la televisión, los videojuegos, las imágenes, internet, etc; y que algunas de esas influencias son negativas para ellos, puesto que favorecen al materialismo, el consumismo o la violencia. Cuanto más estén los niños o jóvenes expuestos a este tipo de estímulos, mayor será la influencia de éstos.
Así consideramos que esta perspectiva presenta a la cultura visual como algo negativo para los alumnos. Entonces, en la práctica educativa habría que prevenir a los alumnos sobre estas cosas.
Creo que a los niños y jóvenes hay que enseñarles de tal forma que ellos mismos sepan distinguir lo que es bueno para ellos y lo que no. Tienen que saber seleccionar que partes de la cultura visual pueden aprovechar.

  •        La perspectiva analítica.
En esta perspectiva se valora mucho la cultura visual para la vida de los estudiantes. Por ello, el docente sirve de guía para ellos y reconocen a los alumnos como consumidores. Quieren convertir a sus alumnos en los “espectadores ideales”, para que no caigan en el consumismo ni la persuasión de la cultura visual.
En este enfoque las representaciones de la cultura visual son consideradas como objetos para el análisis, y los docentes deben adecuarlos al currículo.
En mi opinión, esta perspectiva ayudaría a los alumnos a tener un juicio crítico acerca de las imágenes, productos y manifestaciones que les presenta la cultura visual.

  •        La perspectiva de la satisfacción.
Aquí se permite que los alumnos disfruten de la cultura visual sin pedirles que analicen o juzguen lo que les gusta y lo que no. Con esta perspectiva no se puede crear una base en los alumnos sobre la que construir, ya que cada uno va a tener un punto de vista y unos gustos diferentes a otros.
Esta forma de pensar tal vez sea buena a la hora de dejar que los niños se expresen y determinen sus gustos propios, pero sería más difícil homogeneizar la clase y partir de un mismo contenido para todos. Además, creo que si les dejamos a su aire para que elijan su propia cultura visual, no podrán conocer otras y aprender a diferenciar.

  •        La perspectiva autorreflexiva.
Los educadores consideran la cultura visual como algo influyente en la vida de sus alumnos, y no pueden darla de lado. Con esta perspectiva, cada persona puede llegar a conocer su identidad y sus gustos, pero siempre de una forma crítica consigo mismo. Los alumnos podrán conocer gran cantidad de representaciones de la cultura visual y llegar a construir la suya propia.

Pienso que es la perspectiva más completa puesto que se resumen las otras, y permite al alumno reflexionar y adaptarse a los demás. 

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